Ventilación

Para conseguir una floración óptima, las plantas necesitan disponer de una cantidad suficiente de dióxido de carbono. Necesitan el CO2 para un crecimiento y una floración vigorosos durante las horas de luz. Cuanto más CO2 haya en el aire, más rápido se desarrollarán las plantas y mayor será su tolerancia a las temperaturas altas. La disposición del cuarto de cultivo es muy importante. El espacio óptimo es el que, en uno de los lados tiene agujeros distribuidos por la base, para permitir la entrada de aire, y en el otro lado tiene un extractor de aire (situado lo más alto posible). Esta disposición ofrece una circulación óptima de aire de un lado a otro.

El aire entrante, rico en CO2, fluye sobre las plantas, éstas lo utilizan, después el aire desprovisto de CO2 es succionado y expulsado, volviendo a entrar aire fresco a través de los agujeros de la zona inferior. Si la plantación es más grande y estamos utilizando ventiladores de algún tipo, estos deben instalarse en la parte superior. El ventilador actúa al contrario que el extractor, en vez de succionar el aire lo insufla. Es innecesario cuando se cultiva en espacios reducidos, que con una bomba obtienen suficiente renovación del aire. Un Air Sock es una gran pieza de tela (en forma de calcetín) de 3-5 metros de longitud.

Si sólo usamos un ventilador, normalmente sólo conseguimos aportar aire frío a uno de los lados del cuarto, lo que no es una temperatura óptima. El Air Sock funciona de la siguiente manera: el ventilador se ata a un extremo, que se sujeta al techo. Una vez encendido, el Air Sock se llena con el aire entrante, que recorre en su interior 3-5 metros del cuarto. Cuando finalmente sale, ya no está frío, porque durante su recorrido interior ha tenido tiempo de templarse, lo que hace que las plantas puedan aprovecharlo mejor y que el clima de la plantación sea perfecto. Es sencillo pero eficaz. La falta de suficiente ventilación produce un crecimiento y una floración más débiles y frágiles, las plantas no pueden desarrollarse bien y las hojas amarillean.

Un ventilador rotatorio es otra pieza importante, porque no solo asegura una buena circulación de aire, sino que además mezcla constantemente el aire frío y el caliente, las plantas agradecen algo de brisa. La brisa hace que desarrollen tallos gruesos, madurando en forma de arbustos pequeños y compactos, además, como sabéis, un tallo grueso determina la cosecha que la planta será capaz de producir en gran medida.